Nuestros Protagonistas de Moguer

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Este sábado 21 de octubre cerramos el programa especial «Nuestros Protagonistas» en una de las ciudades colombinas de Huelva por excelencia: Moguer. Después de haber recorrido varios municipios relacionados con el Descubrimiento y colonización del Nuevo Mundo desde agosto, ponemos la guinda a la tarta en este octubre tan colombino, a pocos días de haberse cumplido los 525 años exactos desde que Europa se encontrara con América por primera vez. Fue aquel un acontecimiento único en la Historia del planeta que, como sabemos, se gestó en nuestra tierra gracias a aquellas personas de las cuales los guías de Aguip y nuestros estimados colaboradores hemos hablado en estas rutas gratuitas que ahora tocan su fin.

Desde que en 1333, Alfonso XI otorgase el viejo MONS VRIUM a los Portocarrero, la villa moguereña se ha volcado en el mar. Ilustres marineros como los Hermanos Niño hicieron de la Ribera un fuerte puerto y astillero donde nacieron embarcaciones tan destacadas como la que fuese de su propiedad y viajase en aquella primera expedición de 1492: Carabela Niña. Aquella pequeña carabela, que acabó convirtiéndose en la favorita del Cristóbal Colón y que fue capitaneada por él a su vuelta al Viejo Mundo en 1493, no se llamó realmente así, sino que tuvo el apellido de familia más bien como cariñoso apodo. En este última visita del día 21 te desvelaremos cuál fue su auténtico nombre, e incluso cuál fue el primero que se propuso. Las respuestas las encontraremos en un edificio emblemático de Moguer, de casi una hectárea de terreno y modelo para los primeros cenobios que se construyeron en América: el Monasterio de Santa Clara. Este impresionante edificio fue regido, en época del Almirante, por Sor Inés Enríquez, uno de los principales apoyos que Colón halló para llegar al Rey Fernando. ¿Sabes la razón? Algo los unía…

Fue en 1337 cuando se levantaron, casi pegados el uno al otro, éste femenino y el de San Francisco para la comunidad masculina que predicaba el modo de vida y de entender la Fe propios del líder franciscano. La comunidad franciscana, como bien sabemos, fue clave para que el Descubrimiento se produjese en la manera en que se produjo. Visitaremos el interior de la Capilla del Corpus Christi, espacio de culto que queda del viejo convento, y lo haremos con la inestimable ayuda de uno de los colaboradores con los que contamos para esta ruta: la Hermandad de la Vera+Cruz. También entraremos en el interior del segundo edificio que se construyó la Comunidad un tiempo más tarde, cuando este primer espacio del s. XIV se les quedó pequeño. De hecho, Colón conoció el primer edificio siendo ya Hospital de la Sangre. Sangre y Vera+Cruz son las dos principales advocaciones difundidas por los franciscanos. La visita al interior del Convento de San Francisco será la primera etapa de la ruta, y la guiará un miembro de otra de nuestras entidades colaboradoras: Ayuntamiento de Moguer.

Uno de los franciscanos más destacados de Moguer fue el misionero Fray Antonio de Olivares, personaje clave en la fundación de misiones y poblaciones en América durante la segunda mitad del s. XVII. Te nombraremos alguna que otra ciudad americana que este moguereño fundó…

En Moguer también encontró Colón a uno de sus mejores amigos en la zona: Juan Rodríguez Cabezudo. Hombre de tanta confianza suya que, cuando partió rumbo a las Indias, le confió la custodia de su hijo Diego. Juan también jugó un curioso papel cuando, previamente, prestó una mula al franciscano de La Rábida Juan Pérez para que este antiguo confesor de la Reina Isabel llevase el proyecto de Colón por escrito a Sus Majestades, que en aquellos momentos se hallaban en el campamento militar de Santa Fe, Granada.

Pasaremos caminando por la Casa-Museo de Juan Ramón Jiménez. El célebre poeta no fue colonizador del Nuevo Mundo, claro está. Pero unió ambas orillas en época moderna con sus versos, viajando con palabras y con su propia presencia por diversas ciudades de los dos continentes. Se exilió allí en 1936, y aunque siempre tuvo a Moguer como su más preciada tierra, profesó un profundo amor por esa América que siglos antes descubrieron sus paisanos. Y aunque falleció en Puerto Rico, al poco de serle concedido el Nobel de Literatura, sus restos descansan junto a los de su esposa Zenobia Camprubí en el Cementerio de Moguer. Nos acercaremos allí, previa visita a la Ermita de San Sebastián, templo que encabeza dicho camposanto. Son habituales los templos dedicados a los Santos Sebastián y Roque en salidas / entradas de muchas de nuestras villas antiguas, pues en épocas de epidemias, eran las figuras en quienes las gentes se encomendaban por aquello de que ambos sufrieron llagas en sus martirios. Su explicación nos la brinda, también como colaboradora, la Cofradía de Padre Jesús Nazareno.

Un recorrido histórico con todo esto y mucho más te espera este sábado 21 de octubre por la mañana en Moguer. Nos gustaría rematar el programa «Nuestros Protagonistas» con tu presencia. Recuerda que la participación es totalmente gratuita; sólo te pedimos que nos escribas un correo electrónico con tus datos a: aguiphuelva@gmail.com. ¡Anímate!

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